Este verano, vive mejor: Epicuro, el descanso y la desconexión digital

En un mundo donde el descanso parece haberse convertido en un lujo y la desconexión digital en una rareza, la filosofía puede ser un faro para recuperar el equilibrio. En esta publicación, inspirada en las enseñanzas del filósofo griego Epicuro de Samos, exploramos cómo volver a disfrutar del verano desde una perspectiva más auténtica, consciente y profundamente humana.

DESCONEXIÓN DIGITALBIENESTAR PROFESIONALDESARROLLO PERSONAL

7/27/20252 min leer

Este verano, vive mejor:

Epicuro, el descanso y la desconexión digital

¿Y tú, cómo vas a disfrutar del verano este año?

Más allá de las vacaciones organizadas al milímetro, los viajes con checklist o las publicaciones en redes sociales que intentan mostrar lo bien que lo estamos pasando, existe otra forma de vivir el verano. Una más sencilla, profunda… y reparadora.

En tiempos de productividad constante y conexión permanente, tomarse un descanso parece casi un acto de rebeldía. Pero la filosofía tiene algo que decir al respecto. Y en especial, Epicuro de Samos, uno de los grandes pensadores del mundo antiguo, nos ofrece un camino distinto.

El Jardín: una escuela para vivir con placer… del bueno

Epicuro (siglo IV-III a.C.) fundó su escuela filosófica en un jardín de Atenas, un espacio abierto donde enseñaba que la felicidad se alcanza a través del placer, pero no cualquier placer. No el del lujo, la acumulación o el consumo sin medida. Epicuro defendía el placer sencillo, el que nace de vivir sin dolor, con serenidad, buena compañía y libertad interior.

Para él, la clave de la felicidad era la ataraxia: un estado de calma profunda, sin miedos innecesarios ni deseos descontrolados.

Y eso, ¿cómo se consigue?

1. Disfrutando de lo necesario

Una comida casera sin prisas. Una conversación honesta con un amigo. El sol que se pone lentamente en el horizonte. El tiempo compartido, la risa espontánea, la quietud. No hace falta mucho para ser feliz, pero sí hace falta estar presente y valorar lo que ya tenemos.

2. Alejándote de lo que te agita

Las preocupaciones que no puedes resolver, la necesidad de aparentar, la ansiedad por lo que aún no llega. Epicuro enseñaba a liberarse del miedo (especialmente al dolor y a la muerte) y a identificar los deseos que no nos aportan nada. Hoy podríamos traducirlo como: bajar el ruido mental y emocional que nos aleja de nosotros mismos.

3. Conectando con quienes te hacen bien (y contigo mismo)

El verano es un momento ideal para volver a mirar a los ojos, compartir tiempo sin pantallas, reconectar con nuestras relaciones importantes y, por qué no, con nuestro propio ser. Preguntarnos qué necesitamos realmente. Qué queremos conservar. Qué estamos dispuestos a soltar.

Hoy, vivir como Epicuro también es desconectar del mundo digital

Aunque en la antigua Grecia no había notificaciones de WhatsApp ni correos urgentes en vacaciones, hoy es imposible hablar de descanso sin mencionar la desconexión digital.

Y no es solo un consejo: es un derecho reconocido por ley en muchos países, como España. El derecho a desconectar del trabajo fuera del horario laboral es esencial para preservar la salud mental y el equilibrio vida-trabajo.

Este verano, puedes y debes:

– Apagar las notificaciones de Teams o Slack.
– No revisar el email del trabajo mientras estás en la playa o en la montaña.
– No responder mensajes laborales si estás oficialmente de vacaciones.
– Darte permiso para no estar disponible. Porque estar disponible para todos, es estar ausente de ti.

No se trata de hacer más, sino de vivir mejor.

Este verano, no te exijas productividad, ni metas, ni rendimiento.
Haz espacio para lo que nutre tu alma.
Para lo que no se mide ni se monetiza.
Para lo esencial.

Regálate tiempo.
Regálate silencio.
Regálate placer consciente.

Y cuando llegue septiembre, volverás con algo más valioso que las tareas al día:
Con energía, perspectiva y ganas reales de crear, colaborar y vivir.