Sobrevivir en tiempos de incertidumbre: Qué nos dirían Heráclito y Buda

Los que trabajamos en RRHH y, en general, todos los que lideramos equipos, sabemos que una de las preocupaciones más frecuentes que nos comparten las personas en los 1:1 es la incertidumbre. ¿Cómo afrontarla sin caer en el desánimo o la desmotivación? En este artículo exploramos qué pueden enseñarnos dos grandes sabios, Heráclito y Buda, sobre el cambio constante y la forma de sobrevivir a la incerteza sin morir en el intento.

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7/17/20252 min read

Sobrevivir en tiempos de incertidumbre:

Qué nos dirían Heráclito y Buda

Los que trabajamos en RRHH y, en general, todos aquellos que lideramos equipos, sabemos que una de las mayores preocupaciones que las personas nos comparten en los 1:1 es la incertidumbre. Los cambios repentinos en las empresas, sin previo aviso y sin una justificación aparente que convenza a los equipos, generan ese sentimiento tan incómodo de incerteza.

Heráclito, presocrático famoso por su frase "Ningún hombre se sumerge dos veces en el mismo río", afirmaba que todo está en continuo cambio. Su frase "Todo fluye” parece más una expresión actual que del s. VI aC. Para Heráclito, todo está en continuo devenir, nada permanece igual, y lo único permanente es el cambio.

Otro filósofo de su tiempo, Siddharta Gautama, más conocido como el Buda, también reflexionó sobre esta misma realidad, a la que llamó dukkha, concepto fundamental en el budismo. La vida implica dukkha, una insatisfacción constante que sentimos por la naturaleza cambiante de la existencia: la frustración porque las cosas no son como queremos, el dolor por la pérdida de lo amado, el vacío que sentimos incluso cuando lo tenemos “todo”.

¿Cómo sobrevivir a la constante incertidumbre y no morir en el intento?


Heráclito decía que de nosotros depende usar la razón (lógos). Y esto, que parece tan obvio, a veces se convierte en algo muy difícil. Razonar y usar nuestra inteligencia en momentos de cambio constante no es sencillo: el pesimismo y la apatía nublan nuestro pensamiento y no nos dejan ver con claridad.

Sin embargo, es precisamente en esos momentos cuando más necesitamos parar, observar y reconectar con aquello que no cambia: nuestros valores, nuestro propósito, la capacidad de elegir cómo respondemos.

Buda nos diría que la solución no está en controlar la incertidumbre, sino en cultivar una mente estable en medio de lo inestable. Esto implica entrenar la atención, cuidar nuestros pensamientos, dialogar con nosotros mismos desde la razón y el corazón, y mantener una práctica diaria de reflexión, gratitud o silencio interior.

No se trata de volverse indiferente, sino de aprender a vivir con ligereza, sabiendo que el cambio es una ley de la naturaleza, y que hay algo profundamente humano en abrazarlo con sabiduría.

Sobrevivir no es aguantar, sino transformarse en el proceso. Y eso sí depende de nosotros. ¿A qué estás esperando?